Elogio al positivismo

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Quiero hablaros del tiempo, de ese tiempo que se nos va. Tiempo que en realidad es muy corto para disfrutar, para aprender, para trabajar y para regalar.

Un tiempo que a pesar de saber que es corto, en muchas ocasiones, lo malgastamos descuidando nuestras obligaciones, no atendiéndolas o simplemente haciéndolas de forma precipitada y mal.  Ocurre así porque nos falta serenidad y motivación para ejecutarlas.

Se ha comprobado en el campo de psicología con numerosos estudios, que la felicidad no se consigue cuando alcanzamos nuestros objetivos, ya que en muchas ocasiones ni se logran, sino que está en hacer crecer nuestras emociones positivas para poder así realizar nuestra rutina diaria con mayor potencial de rendimiento y creatividad.

Pues bien, en esta ocasión compartiré algunas ideas que podéis trabajar y poner en práctica para que esa positividad forme parte de vuestra vida y os ayude no sólo a no abandonar vuestras ocupaciones sino a que den fruto ya que mejorará vuestro rendimiento y concentración.

Como en todo, no hay reglas mágicas y requiere de un esfuerzo diario pero si le ponéis empeño cuando no podáis estar motivados, porque no todos los días uno lo está, habréis aprendido algo mejor: a ser disciplinados, ya que habréis adquirido un hábito.

La felicidad es subjetiva así que si alguna de las siguientes sugerencias no encaja con vuestro gusto personal no os sintáis obligados a adoptarla:

1.- Meditar: han demostrado los neurólogos que monjes que pasan su vida meditando, desarrollan más el córtex prefontal izquierdo, que es la parte más responsable de la felicidad.

Que no cunda el pánico, con cinco minutos al día notando como entra y sale el aire de nuestro cuerpo es suficiente.

2.-Tener previsto algo que nos haga ilusión: Se observó con un estudio que se realizó a un grupo de personas, que simplemente con pensar en la idea de ver una película que les apeteciera se elevaba en un 27% el nivel de endorfinas.

Si en el momento en el que desearíamos hacer algo apetecible no podemos, basta con agendarlo y así cuando necesitemos una dosis de felicidad no hay más que pensar en ello.

3.-Realizar actos conscientes de amabilidad: Actos de altruismo reducen nuestro estrés y contribuyen a la salud mental.

4.-Infundir positividad a nuestro alrededor: Convertir nuestro entorno de trabajo en un espacio ordenado con fotografías u otros objetos que nos gusten o reducir el tiempo que pasamos viendo películas o noticias desagradables son ejemplos de cómo infundir esa positividad.

5.-Una llamada rápida a un amigo, leer un artículo divertido, darse un paseo a la manzana o escuchar tu canción preferida son también ejemplos de cómo elevar el estado de ánimo cuando contamos con poco tiempo. Porque es muy importante saber que sobre todo en las situaciones de más trabajo es cuando tenemos que poner en práctica alguna de estas sugerencias ya que nos ayudarán a recuperar nuestro nivel de descanso del sistema cardiovascular y recuperarnos del estrés. No hace falta que sean largos tiempos ya que un breve encuentro puede crear una conexión de alta calidad.

6.-Hacer ejercicio y llevar una vida sana en cuanto a horarios al levantarnos y acostarnos y una buena alimentación son fundamentales también para fomentar nuestro potencial de buen humor aumentando así nuestro rendimiento y reduciendo el estrés.

7.-Gastar dinero pero para hacer cosas no emplearlo en comprar cosas. Por ejemplo, salir con amigos, asistir a un concierto o un partido. Emplear nuestro dinero para estar con personas potencia nuestra felicidad.

8.-Practicar una habilidad: A todos se nos da bien o nos gusta hacer aunque sea una sola cosa…cocinar, cuidar niños, arreglar objetos, hacer manualidades, dibujar… Ejercitar nuestra habilidad favorita potencia nuestra positividad. También es tremendamente útil ejercitar un rasgo destacado de nuestro carácter por ejemplo enseñar o escuchar.

Además, al sentirnos mejor estamos motivados y no solo rendimos más sino que lo proyectamos en nuestro entorno potenciando su éxito también.

9.-Cambiar la percepción del tiempo que pasamos trabajando haciéndolo más “soportable” nos ayudará a ser más efectivos, productivos y en definitiva más felices, lo cual nos ayuda a resistir más horas y de forma más duro.

Dos ejemplos:

  • En el caso de los estudiantes. Deben pensar que todas las horas que pasan estudiando sirve para contribuir a una mejora de la sociedad con los conocimientos que están adquiriendo en lugar de tan solo conseguir aprobados. Con esa actitud, además, consiguen no sólo hacer más soportable la cantidad de horas que invierten, sino que en el caso de que llegue un suspenso, no se verá como un fracaso sino que únicamente no se estaba todavía preparado para ofrecer al mundo nada interesante en esa materia.
  • O piensa en estos aproximados tres, cuatro minutos que llevas leyendo este post. Probablemente el tema no te interesaba o a los pocos segundos de empezar has sentido que no he cumplido con tus expectativas. Pues bien, en lugar de pensar que has perdido un hermoso tiempo de tu vida te animo a que lo veas como una oportunidad. Así es, ya que no te he aportado nada, al menos aprende algo. Plantéate algún objetivo antes de terminar. Recurre siempre a la creatividad  y pregúntate por ejemplo en esta ocasión: ¿Cómo lo hubiese yo redactado para que hubiese sido más interesante? ¿Hubiese elegido este tema, realmente interesa?.

Ya tenéis algún ejemplo para empezar a practicar a diario la positividad. ¿Qué tal si pruebas hoy con alguno hoy?

TodoEsDon

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