Seleccionar página

La Pereza

Wordpress logo

La pereza es uno de los peores defectos que podemos tener porque el propio aburrimiento, la vagancia, dejadez y malhumor que provoca, nos acerca a otros vicios al sentirnos vacíos y con poca autoestima por emplear nuestro tiempo a NO HACER NADA.

Nos invade una falta de optimismo y de voluntad que nos impide trabajar las virtudes que necesitamos para crecer como personas y peor aún… destruye las que tenemos FORMADAS!!

Debemos ser conscientes de la importancia de nuestro tiempo. No es por ponernos dramáticos pero pensar que puede que no exista un mañana nos ayudará a darle a ese tiempo la importancia que realmente tiene y no desear desperdiciar NI UN SEGUNDO. Un tiempo que debemos emplear en cuidar nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro espíritu porque eso me ayudará a cumplir con mis obligaciones y cuando termine, ofrecer mi ayuda a los demás. En la GENEROSIDAD se encuentra la fuerza que muchas veces no encontramos en nosotros mismos. Pruébalo !!

Piensas que es mucho para ti? Que no vales tanto como para poder hacerlo? Aunque sólo tuvieras una virtud ya es más que suficiente para empezar y créeme, si lo haces, empezarás a conocer otras muchas que tienes !!

Es importante llevar una vida ordenada. Levantarse y acostarse aproximadamente a la misma hora, hacer ejercicio de una forma regular, comer de forma saludable y dormir las horas necesarias para no sentirnos agotados durante todo el día, de lo contrario, nuestro cansancio estará dando permiso a la pereza para que haga de las suyas !!

El orden a nuestro alrededor, imprescindible! Cuando, si por ejemplo, llega el momento de hacer ejercicio y no sé donde están mis zapatillas o la ropa, empezaré a perder el tiempo en su búsqueda y desaparecerá, seguro, las pocas ganas que tenía de ir o si cuando me tengo que poner a estudiar o trabajar tengo la mesa llena de cosas que no necesito y parece un caos…uff entonces no tendré un entorno agradable que me motive a empezar.

En ese orden, además, percibo satisfacción porque me veo reflejado en él. Desde que me levanto hasta que me acuesto me habré ocupado yo mismo en hacer aquellas cosas que no considero tan importantes y que, por pereza, no hago:  la cama, recoger el desayuno, ordenar mi ropa, preparar la mochila, organizar la mesa de trabajo… todo va sumando innumerables “pequeñas” tareas que me animan a continuar y me hacen fuerte para afrontar otras más costosas.

Las tentaciones hay que mantenerlas a raya. Sabemos que muchas son difíciles de controlar por eso hay que EVITARLAS. Por ejemplo, si el WhatsApp me distrae más de lo debido guardaré el móvil apagado en un cajón con llave, o si sé que mi juego en la Play me hará perder horas, no empezaré esa partida. Si es necesario, HUYE también de las PERSONAS que te ponen en peligro!

Lo importante es conocer mis tentaciones y mantenerlas LEJOS DE MÍ.

SE PUEDE y SE DEBE conseguir !!

La pereza, si con perseverancia lo intentas, irá desapareciendo de tu vida pero debes entender que es un combate en el que DIARIAMENTE tienes que renovar tus fuerzas para pelear contra tus enemigos. Tienes que ser firme y constante pero no seas muy duro contigo mismo porque el desánimo hará que tires la toalla y te encontrarás en peligro de recaer. Y cuando creas que lo has conseguido… DESCONFÍA ya que la satisfacción de sentirte ganador hará que bajes la guardia y la pereza acechará de nuevo pero ENHORABUENA te estás preparando para trabajar tus dones,  los que sabes que tienes y los muchos que todavía no conoces.

Me acompañas? 🙂

TodoEsDon

2 Comentarios

  1. Amelia

    Tienes razón, y yo pregunto. Porque es más fácil estar triste, porque es más fácil estar cansado, por que es más fácil sentirnos inútiles, por qué es más. Fácil ser desgraciados, entrar en esa rueda de vagancia y dejadez. Cuando si hiciéramos todo lo contrario nuestro cuerpo reaccionaría de forma mucho más favorable para nuestro entorno y sobre todo para nosotros mismos.. pero somos muchos los que ese esfuerzo nos aleja hasta el punto que ya no necesitamos pensar. Solo estamos.

    Responder
  2. Todo es Don

    A veces esa pereza puede esconder alguna patología pero la mayoría de las veces simplemente es que nos dejamos «encandilar» por los momentos de comodidad sin ser realmente conscientes de lo mucho que nos estamos perdiendo ! Te animo Amelia a que, cuando te ocurra, le plantes cara a la pereza 🙂 . Gracias por tu comentario.

    Responder

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.